SOBRE MÍ

La niña que creció en un pequeño pueblo de Almería, entre veranos interminables, campos abiertos y sandías recién cortadas, difícilmente habría imaginado que acabaría viviendo en Mallorca y encontrando en la fotografía una forma de conservar el mundo.
Con el tiempo llegaron los libros, los viajes, el arte y las ciudades desconocidas.
Estudié Bellas Artes y pasé años viviendo lejos de casa, descubriendo otras culturas, otras formas de vivir y nuevas maneras de apreciar la belleza. Pero hubo algo que nunca cambió: mi fascinación por las personas y por esos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos.
Una mirada que dura apenas un segundo, una mano buscando a otra o el reflejo del sol dibujando formas sobre la piel. Cuando empecé a fotografiar, encontré una manera de detener esos momentos. De detenerlos antes de que desaparecieran.
Mi mirada ha ido siempre creciendo y transformándose con cada experiencia, cada viaje y cada persona que he fotografiado. Pero sigo sintiéndome atraída por lo mismo: aquello que ocurre de forma natural, sin artificios.
Observo, espero y dejo espacio para que las cosas ocurran. Me interesan más los gestos espontáneos que las poses perfectas, más la personalidad que la apariencia.
Hoy mi trabajo se mueve entre el retrato y la fotografía documental, con un lenguaje nutrido por el arte, la fotografía editorial y todos los lugares que he llamado hogar alguna vez.
Busco crear imágenes naturales y elegantes. Fotografías que no solo muestren cómo es alguien, sino que conserven su presencia;
Donde la dirección creativa y la fotografía se encuentran para construir imágenes que hablan de ti.
